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Los representantes de ‘Lugo… Non Quere Cheiros’, Javier Otero y Manuel Abuín cifraron en 30.000 los posibles afectados si se pusiese en marcha la industria de biometano en la parroquia lucense.

Javier Otero y Manuel Abuín hablan con Sonsoles Ónega en su programa /EP

Roberto Lourido

25/ene/25 – 19:19 Actualizado: 25/ene/25 – 19:36

Javier Otero y Manuel Abuín, representantes de la plataforma ‘Lugo… Non Quere Cheiros’, explicaron su oposición a la construcción de una planta de biometano en la parroquia lucense de Coeses, y explicaron que estudiaron llevar el asunto ante la Fiscalía. Ambos expusieron la situación en el programa Y ahora Sonsoles, que dirige la periodista Sonsoles Ónega, originaria de Pol, en Antena 3.

La abogada y colaboradora del programa Teresa Bueyes les propuso «interponer una denuncia cuanto antes» ante la fiscalía de delitos medioambientales, que tiene obligación de actuar de motu proprio contra este tipo de empresas», que pretenden hacer realidad proyectos «que están aprobados por la Xunta porque hay motivos económicos y les dan igual los afectados»

Javier Otero, que es portavoz de la plataforma y vicepresidente de la Federación de Vecinos de Lugo, señaló que «tenemos una espada de Damocles que es la declaración como iniciativa empresarial prioritaria por parte de la Xunta». Añadió que esa industria se alimentaría de «53.000 toneladas de entrañas de animales procendentes de mataderos, entrañas de pescados y restos de explotaciones lacteas». Transportar esa cantidad de residuos supondría 30 camiones que estarían 20 minutos descargando al aire libre durante 10 horas diarias junto a núcleos de población a 400 metros». Esta actividad desprendería malos olores que llegarían «directamente a un barrio de Lugo situado a dos kilómetros en el que hay 30.000 habitantes». 

Los comuneros de Coeses descartan romper el contrato de alquiler del suelo

Los titulares del monte anunciaron el pasado día 5 de enero que descartan por inviable romper el contrato de alquiler de suelo para esa industria y dicen que no se legalizará un proyecto que no cumpla. El ente está formado por unos 60 vecinos, todos los que tienen allí su casa y residen en la parroquia al menos diez meses al año. El grueso del terreno comunal de la parroquia se dedica a usos forestales, aunque parte del suelo ya se cedió en su día para crear Novafrigsa.

Se trata de un proyecto que ha suscitado rechazo en las parroquias del entorno, en las que los vecinos entienden que sufrirían molestias y problemas de contaminación debido a la generación de biometano a partir de residuos que al menos en gran parte serían de origen animal. El temor a la contaminación de acuíferos y del aire han estado en lugar preferente entre los motivos de oposición de las parroquias colindantes.

La apuesta por confiar el futuro de la planta a los criterios de los técnicos de la administración fue mayoritaria, aunque un vecino llegó a poner sobre la mesa la posibilidad de rescindir el contrato de alquiler de los terrenos sobre los que se haría la planta.

Esa opción fue, sin embargo, descartada mayoritariamente, al entender que romper el contrato tendría consecuencias económicas para la comunidad de montes. Se trataría, según asistentes al encuentro, de una salida poco viable y con nefastas consecuencias para los vecinos de Coeses desde el punto de vista económico.

Por otra parte, los comuneros entienden que no tienen ninguna responsabilidad sobre la planta de biometano, dado que el proyecto fue impulsado por una empresa y es esta la que debe garantizar que el proyecto que quiere poner en marcha en la parroquia se ajuste estrictamente a las exigencias legales, consideran.

Así, el grueso de los vecinos que participaron en la reunión dieron por hecho que, para empezar, los técnicos no van a autorizar ningún proyecto si no cumple con las normas. Entienden, además, que Galicia cuenta con una legislación «estricta» en materia ambiental.

FUENTE: EL PROGRESO. 25/01/2025.

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