Varias calles presentan problemas recurrentes de firme que las convierten en una emboscada para los conductores y el Concello aprueba este viernes la contratación de una empresa por 200.000 euros para apoyo a la brigada de obras.

MIGUEL OLARTE
08/MAR./24
Las quejas se reciben casi a diario, porque con esa frecuencia hay lucenses que caen en las auténticas trampas en las que se convierten los baches que hay en algunas zonas de la ciudad. En unos casos son solo un agujero y en otros, varios consecutivos; unas veces son desperfectos por uso y otras verdaderas simas en las que revientan las llantas de los coches; en ocasiones hay un arreglo fácil y rápido y otras hay que actuar sobre un gran tramo… El caso es que la guerra contra el bache, uno de los problemas más molestos para los conductores, no tiene fin.
Es por eso que este mismo viernes el Concello procederá a aprobar un contrato de 200.000 euros para una empresa de apoyo a la brigada municipal de obras, que cubra las tareas a las que los operarios municipales no pueden llegar bien por exceso de trabajo o bien porque la complejidad de la actuación precisa de maquinaria pesada. En la actualidad ya está trabajando una empresa de apoyo en estos asuntos, pero el área de Infraestruturas procederá a la aprobación de un nuevo contrato a otra firma.
Desde el área de gobierno del BNG se reconoce que en estos momentos hay algunos puntos calientes en los que está previsto actuar de inmediato. Esa inmediatez, matizan, depende del tiempo, porque son trabajos que no se pueden abordar ni con agua ni con tiempo demasiado frío.
Además, indican, hay zonas donde el problema es recurrente, fundamentalmente por dos factores: alta densidad de tráfico y paso de gran cantidad de agua. Un ejemplo es la curva de la calle Santiago a la altura del semáforo, que se deteriora de manera constante hasta crear baches como los actuales.
Una situación similar se da en el cruce de Avenida das Américas con la N-6, donde la necesidad de obra es tal que será la empresa auxiliar contratada la que se encargue, porque escapa a la capacidad de la brigada de obras.
Pero se pueden encontrar muchas más calles cuyo estado llama la atención. La federación vecinal, por ejemplo, señala Doña Urraca para reclamar su arreglo urgente, ya que es la conexión de O Castiñeiro con el barrio de A Milagrosa y A Piringalla.
Otro bache de vértigo que ya ha provocado averías en vehículos se localiza en la calle Adolfo Suárez, de un tamaño no mucho mayor, sin embargo, que algunos que de pueden ver As Gándaras. Aunque su es una cuestión de profundidad, probablemente el que se lleva la palma está situado en la pequeña calle de acceso a O Carme que está detrás del colegio San José. Por fortuna, la vía no se utiliza para la circulación, pero cada uno de los vehículos que se acerca a buscar aparcamiento se sitúa al borde del abismo.
En cualquier caso, insisten desde Infraestruturas, se trata de arreglos que están previstos y que si no se han hecho hasta ahora es más por la lluvia y el frío que por otros motivos, ya hay medios para su afrontarlos y su coste tampoco es elevado, dado que los materiales son baratos. Lo que encarece realmente esta guerra contra las fochancas es que es permanente, porque se reproducen y aparecen por cualquier calle de manera constante y sin tregua.
FUENTE: EL PROGRESO. 8/3/2024.